Cuando se habla de los países nórdicos es frecuente escuchar sobre su estado de bienestar enfocado a promover la movilidad social, sus altos impuestos y sus bajos niveles de corrupción. Estas medidas son normalmente citadas cuando, intelectuales pertenecientes a los sectores más colectivistas intentan justificar la intervención del estado como benefactor social. No obstante, podemos asegurar que los países nórdicos siguen un modelo socialista?
En primer lugar, tenemos que entender que la protección de la propiedad privada es la base de toda economía de libre mercado. Por el contrario, este derecho fundamental del individuo se ve siempre cuestionado por los diversos modelos socialistas en mayor o menor medida. En el modelo nórdico, el derecho del individuo de usufructuar sus propios bienes no se encuentra en discusión. Según el “Índice internacional de Derechos de Propiedad”, estos países se cuentan entre los primeros puestos. [1]
En segundo lugar, una economía de libre mercado se caracteriza por el fomento al comercio mediante la eliminación de restricciones burocráticas y tributarias.Sin ir más lejos, podemos mencionar que, tanto Dinamarca, como Suecia, Finlandia y Noruega se encuentran entre los primeros 30 países del índice de libertad económica. Los mismos poseen una media de impuestos a las importaciones de 5.3%, comparado con la media de 7.7% que poseen los países latinoamericanos. Es importante destacar que, el modelo nórdico no contempla la imposición de barreras no arancelarias, controles de capitales y restricciones a la inversión extranjera como medidas deseables para el crecimiento económico. Además, los mismos cuentan con políticas más favorables para la generación de riqueza, como lo es la imposición de menores tasas de impuestos corporativos (una media del 22% en comparación con el 30% argentino). Esto se da bajo la filosofía de que las empresas, al tener menos responsabilidad fiscal, tendrán mayores posibilidades de expansión y así habrá mayores empleos bien remunerados
Es desconocida para los promotores de los modelos socialistas la receta que tomaron estos países para llegar a consolidarse como estados de bienestar sostenibles. Por ejemplo, Suecia ha transicionado de una relación entre gasto público y PBI del 70% en 1993 a menos del 50% actualmente y con expectativas de una optimización aún mayor.
Si bien estos niveles de gasto pueden parecernos altos en comparación con otros países desarrollados ( tomando como referencia el 35,14% de EEUU ) el mismo se vuelca en inversiones eficientes en salud, educación y servicios públicos de calidad. En contraste, el gasto público en Argentina representa el 40,4 % del PBI [2] , pero no se cuenta con ninguna de las facilidades y servicios antes nombrados
Por último, podemos analizar que en ámbito político los países nórdicos distan por completo del modelo socialista. Desde hace años que son gobernados por partidos o coaliciones que se comprometen a una optimización y reducción del gasto público sin poner en discusión los derechos y garantías fundamentales del individuo.
No es extraño observar que en nuestro país, los políticos populistas y progresistas intentan utilizar al modelo nórdico como ejemplo de socialismo, cuando lo único que aspiran a imitar es la carga impositiva a individuos con el objetivo de financiar su estadía en el poder.
Escrito por un miembro del grupo Joven de Fundación Libertad
Referencias:
2- https://www.lanacion.com.ar/opinion/en-detalle-como-se-compone-gasto-publico-nid2388685
