POR AGUSTÍN ANTONETTI
Con la victoria del MAS, la vuelta del partido de Evo Morales al poder, y el histórico resultado del plebiscito en Chile con la victoria del apruebo, se prendieron las alarmas y muchos ya hablan de un giro geopolítico de América Latina.
Pero mucho de lo que todavía suceda en América Latina en los próximos años dependerá del resultado de las elecciones en Estados Unidos y las elecciones latinoamericanas claves que se jugarán en el 2021.
El candidato republicano, Donald Trump, en sus cuatro años de gobierno ha ejercido una fuerte presión frente al régimen cubano, venezolano y nicaragüense. Desde sanciones económicas a pedidos de capturas, tanto Cuba como Venezuela se encuentran en un nivel económico terrible, pero desde la llegada de la crisis del coronavirus estos problemas se han agudizado aún más.
La dictadura cubana se encuentra en un momento de crisis total, un mayor caos al que están acostumbrados, con un Raúl Castro con mala salud y la falta de turismo, principal fuente de divisas extranjeras, obligan a que el régimen tenga que tomar medidas drásticas como en el “periodo especial”, luego del colapso de la Unión Soviética.
Por otro lado, el pueblo venezolano vive en una agonía interminable, un 96% de la población se encuentra en situación de pobreza y el 79,3% en la pobreza extrema. Un 30% de los menores de cinco años presentan desnutrición crónica.
El dictador Nicolás Maduro sigue aferrado al poder y está decidido a celebrar el 6 de diciembre las elecciones parlamentarias consideradas fraudulentas ya desde su convocatoria. Del otro lado, Juan Guaidó busca realizar una consulta popular, aunque aún no se conoce la fecha en que se realizaría, un evento que intentará consultar a los venezolanos que residan dentro o fuera del país si autorizan la implementación de “mecanismos de presión nacionales e internacionales” para “poner fin al régimen usurpador” de Maduro.

Mientras que el próximo año, 2021, nuestra región tendrá cinco elecciones claves: Ecuador, Perú, México, Argentina y Chile.
En Ecuador, el 7 de febrero, se decidirá por un nuevo presidente y la renovación del parlamento. Aunque todavía no hay nada dicho y, según las principales encuestas, cerca de un 65% de los ecuatorianos no tienen decidido su voto, los principales candidatos de esta elección serán: Andrés Arauz, el candidato del expresidente Rafael Correa, quien se refugia en Bélgica y tiene una condena a ocho años de prisión por corrupción. En un mismo nivel, el otro candidato es Guillermo Lasso por el partido CREO de centro derecha. En un tercer lugar, se encuentra Yaku Perez por Pachakutik, un partido de izquierda de tendencia indigenista.
La segunda elección, el 11 de abril, será en Perú, donde se elegirá presidente y parlamento. Un país que está pasando por un clima bastante tenso frente a una crisis política en donde Vizcarra se lleva todas las miradas tras una serie de escándalos y un intento de destitución. Perú va dando tumbos en un círculo vicioso de crisis políticas y debilidad institucional. Todavía reinan las incertidumbres de lo que pueda pasar en las próximas elecciones, hay un gigantesco numero de indecisos en las encuestas, se puede generar el triunfo de cualquier candidato, es prácticamente un agujero negro.
En tercer lugar, tendremos las elecciones mexicanas donde se renuevan 21.368 cargos, en lo que se destacan 15 gubernaturas, 500 diputados federales, 27 ciudades capitales y 16 alcaldías en la Ciudad de México, será el año con más cargos por votar en la historia moderna de México. Rumores hablan de que, por primera vez, el PRI, PAN y PRD podrían ir juntos en la disputa de algunas gubernaturas para hacerle frente a Morena, el partido del actual presidente López Obrador. Desde luego que México no es Venezuela, mucho menos Cuba. La vecindad con Estados Unidos aporta un poderoso factor geopolítico. Sin embargo, muchos dogmas de la izquierda radical aparecen en la famosa “4T”, desde poner estatuas de Fidel Castro y el Che Guevara hasta abstenerse de votar las violaciones a los derechos humanos perpetrados por el régimen venezolano.
En cuarto lugar, una de las mayores bombas electorales, serán las elecciones parlamentarias en Argentina, el 24 de octubre. Un país que atraviesa una gravísima crisis económica y sanitaria, que podría seguir profundizándose con el paso del tiempo, sumado a otra grave crisis política. Un gobierno que se encuentra perdido y no parece tener plan alguno para, por lo menos, intentar salir de la crisis. Las encuestas cada vez son menos favorables para el gobierno kirchnerista y la gente, cansada de tanta locura política, cada vez organiza marchas más y más masivas para demostrar su repudio. El escenario político para el 2021 parece ser indescifrable, un oficialismo partido con crisis internas y una oposición que todavía no se asoma al proceso electoral, pero ya actúa pensando en ellas. De a poco se va armando, una de las mayores sorpresas es la candidatura de Javier Milei que decidió acompañar al candidato José Luis Espert y muchos esperan que pueda ser un puente para lograr la unión junto a otros partidos de corte liberal y de centroderecha. Otros nombres que suenan fuerte son los de Patricia Bullrich y, el excandidato a presidente, Ricardo López Murphy. El escenario hoy es indescifrable, nadie sabe que puede pasar en el oficialismo y en la oposición, la crisis se agudiza cada vez más y no hay tiempo para hablar de las elecciones.

Por último, el domingo 21 de noviembre, Chile tendrá elecciones para elegir un nuevo presidente y renovar el parlamento. Luego de la histórica victoria del apruebo en el plebiscito, el escenario político chileno cambió totalmente, pero las elecciones parecen ser un escenario extremadamente lejano, hoy todos los chilenos están pensando en los resultados para el cambio constitucional y el clima social está demasiado encendido, con violentas manifestaciones, saqueos y destrozos en las calles chilenas.
Otras elecciones importantes a lo largo del 2021 en América Latina serán las de El Salvador (parlamento), Honduras (presidente y parlamento) y las elecciones presidenciales y parlamentarias en Nicaragua, donde el gobierno de Estados Unidos advirtió que el dictador Daniel Ortega enfrentará una “masiva presión” sino garantiza elecciones libres, subrayando que la situación actual “no es una opción”. El Departamento de Estado expuso que Nicaragua debe establecer las condiciones para unas elecciones libres y justas o enfrentar un aumento masivo de la presión de la comunidad internacional. La Unión Europea, Canadá y el Reino Unido también impusieron medidas punitivas a la dictadura de Ortega.
Por Agustín Antonetti, estudiante de Relaciones Internacionales (UAI) y miembro del Grupo Joven de Fundación Libertad
