EL PRECIO DE LA CENSURA

LOURDES JURI

Las últimas semanas el mundo entero se ha visto afectado por la pandemia del coronavirus. Un fenómeno que paralizó la vida de cada uno de nosotros de un día a otro. Una enfermedad que está generando, y continuará haciéndolo, innumerables cambios en la humanidad. La mayoría de nosotros seguramente se ha preguntado si nada podía hacerse al respecto, si acaso era posible evitar la odisea en la que estamos sumergidos.

Tal vez sí. Capaz se habría podido hacer algo al respecto. Capaz hoy la situación sería distinta.

Todo comenzó a finales de diciembre de 2019, en la ciudad de Wuhan en China. Un médico llamado Li Wenliang notó siete casos de un virus que se asemejaba al SARS, el cual provocó gran cantidad de muertes en 2003. Ante esto, los pacientes fueron puestos en cuarentena y comenzó a comunicarlo a distintos colegas suyos. Lo que desconocía Li era que acababa de descubrir un nuevo virus frente al cual ni el mundo ni nuestros organismos se encontraban preparados para enfrentar.

 

Las autoridades chinas inmediatamente llamaron la atención de Li, intimándolo a que dejara de hacer comentarios falsos que estaban perturbando el orden social; amenazándolo con llevarlo a la justicia si continuaba con estos.

El 20 de enero de este año, la situación en el país empeoró; llevando al gobierno chino a tomar  medidas y a hacer conocida la noticia al mundo. China había declarado la emergencia sanitaria. Lo anunciado por Li era cierto, sin embargo había sido desestimado. El médico, que luego contrajo el coronavirus, fue disculpado públicamente, sin embargo ya era muy tarde. Días después Li falleció.

Toda esta historia de acusaciones, amenazas, mentiras nos lleva a pensar cómo es posible que haya ocurrido esto. Cómo un país puede esconder información que es vital para su población y para el resto de las naciones. Cómo puede ser que desdibuje la verdad, y que se calle a los ciudadanos. ¿Acaso los ciudadanos no pueden manifestarse libremente?

La constitución china garantiza la libertad de expresión, aunque esto puede cuestionarse. El gobierno chino numerosas veces utiliza clausulas de ‘subversión del poder estatal’ y de ‘protección de secretos de Estado’ en su sistema jurídico para encarcelar a aquellos que son críticos del gobierno. Esto nos lleva a pensar, ¿si el virus se hubiera desatado en un país sin censura, sin restricciones, sin opresión, hubiésemos evitado esta crisis? ¿La situación sería distinta?

Podemos imaginarnos múltiples escenarios distintos pero la verdad es y seguirá siendo que China calló información muy delicada, sin medir las consecuencias de sus actos. O midiéndoles y no importándoles.

En los últimos días, hemos visto la llegada de miembros chinos de la Cruz Roja al continente europeo. Se podría calificar la acción como solidaria, de buena fe; pero, ¿es realmente eso? ¿O sólo es una manera de redimir su accionar?

También no quedan dudas de que el gobierno chino ha obtenido alguna que otra ventaja, como lo podemos observar en el reciente acuerdo que realizó con España; donde acordó la entrega de  material sanitario por un valor de 432 millones de euros.

Realmente debemos reflexionar acerca de todo esto, recalcando la importancia de que los gobiernos sean trasparentes con sus ciudadanos y con el resto del mundo.

Por Lourdes Juri, estudiante de Contador Público en la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la Universidad Nacional de Rosario, miembro del Grupo Joven de la Fundación Libertad.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close