Grupo Joven Fundación Libertad

Las ideas tienen consecuencias

Alberdi, un personaje clave de la institucionalidad argentina

POR GUILLERMO FERRER (GRUPO JOVEN DE FUNDACIÓN LIBERTAD)

El día 19 de junio es, para la mayoría de los argentinos, un día más. Sin embargo, para aquellos que adherimos y defendemos las ideas de la Libertad, y más aún en nuestra Argentina, esta fecha tiene un atractivo particular: es el aniversario del fallecimiento de Juan Bautista Alberdi. Una de las mentes más brillantes que ha dado este país, y el arquitecto de nuestra organización jurídica. No obstante estos honores, su reconocimiento ha sido mucho menor con respecto al merecido. Por eso, en este nuevo aniversario de su paso a la inmortalidad, decidimos homenajearlo con esta breve reseña de su vida.

Tucumano, nacido el 29 de agosto de 1810 (aquí se conmemora el Día del Abogado por esto). Su padre era un comerciante vasco, miembro del Cabildo de esa provincia, que apoyaba la Revolución y que tras 1816 solicitó ser ciudadano argentino. Su madre, Magdalena de Egaña Larzaba, integrante de la clase alta tucumana, falleció poco después de dar a luz. En 1824, el joven Alberdi recibió una de las becas otorgadas durante el gobierno en Buenos Aires de Martín Rodríguez, y a esa ciudad se marchó para estudiar en el prestigioso Colegio de Ciencias Morales, conocido en nuestros días como el Colegio Nacional de Buenos Aires. Sin embargo, sus primeros pasos en la educación media no fueron los más auspiciosos, ya que su amor por el piano y rigurosidades en el trato escolar lo impulsaron a abandonar.

Consiguió trabajo en una tienda ubicada frente a la escuela y allí comenzó a indagar en autores que serían su inspiración: Montesquieu, Adam Smith y economistas fisiócratas franceses. Esto sería un punto de inflexión en su formación académica. A pesar de ello, retomó sus estudios y luego ingresó a la Facultad de Derecho de la novel Universidad de Buenos Aires. No debemos dejar de lado su apego a la música y, en especial, al piano. Fue así que comenzó a concurrir a diversas tertulias porteñas donde no sólo deleitaba a los asistentes con sus composiciones, sino que también conoció a figuras que serían trascendentales para la vida intelectual y política argentina. Esteban Echeverría sería uno de ellos.

Este encuentro tendrá una gran importancia, ya que, junto con el recientemente mencionado, y con personajes de la talla de José Mármol, Juan María Gutiérrez y su gran amigo Miguel Cané, serán algunos de los miembros del Salón Literario de Marcos Sastre. La llamada Generación del 37, resultado de esos encuentros, fue quizás el movimiento intelectual más prominente que haya tenido la Argentina. Propugnaban el “Espíritu de Mayo”, el ideal de un pueblo que lucha por su libertad; se los vio como “hijos de la revolución”, aunque consideraban que deberían haber sido los “abuelos” de la misma, aquellos que por sus ideales debían haber dado el puntapié al movimiento independentista. En rigor de brevedad, podemos afirmar que se interesaron por la búsqueda de la conformación de la cultura e identidad nacional.

En 1837, Alberdi comenzó su carrera periodística y, junto a otros integrantes de la Generación del 37, fundó la primera revista argentina: La Moda. Fue su primer redactor (firmaba bajo el seudónimo de “Figarillo”), y en ella aparecen artículos relacionados con diferentes temas de la vida cultural. Son numerosos los rasgos de la publicación que van mostrando el juego político que con el correr de los años se iba a establecer entre Rosas y los integrantes de la Joven Generación Argentina, consagrados a propagar las ideas de un nuevo partido, ni Federal ni Unitario. Recordemos que había un interés, muy combatido por “el Restaurador”, por la pacificación social, cerrar la antinomia “unitarios-federales”; la “grieta” del momento para clarificarlo en términos contemporáneos.

Al año siguiente, intentó comenzar a ejercer la abogacía, pero al negarse a jurar en nombre de Rosas (quien ya había cerrado el Salón Literario) esto fue imposible. Se exilió en Montevideo y allí se relacionó con Bartolomé Mitre, con quien mantendría una relación más bien tensa. Cinco años después, y por las injerencias rosistas en el vecino país, Alberdi y un número de exiliados tuvieron que abandonar Uruguay de forma clandestina, y en un navío francés marcharon hacia Europa. Allí, este brillante tucumano quedó maravillado con la creciente organización de los Estados y con la modernización fruto de la Revolución industrial. Vio la imperiosa necesidad de importar esto a la caótica Argentina, llevar civilización. Volvería, tiempo después, al continente, pero no lo haría en su tierra natal, sino que se asentaría en Chile, en la ciudad de Valparaíso.

La victoria de Urquiza en Caseros en febrero de 1852 fue crucial. La hora de darle al fin una Constitución al país había llegado. Fue esto lo que motivó a Alberdi a escribir su obra cumbre, “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina”. Rápidamente, se publicó una segunda edición que fue una suerte de “guía de trabajo” para los convencionales constituyentes (recordemos que uno de ellos era su amigo Juan María Gutiérrez) en donde sus inspiraciones fueron la teoría constitucional del federalismo norteamericano y europeo, desde los autores de El Federalista, en especial Alexander Hamilton, los Comentarios de Joseph Story y la Constitución de California de 1849 (artículos I y IX) en los Estados Unidos, hasta llegar al proyecto de constitución de Pellegrino Rossi para la Confederación Helvética en 1848. Todo ello coronado por su experiencia obtenida sobre el terreno en torno al funcionamiento de la Constitución chilena de 1833 y por los escritos políticos de Esteban Echeverría, su mentor. Las bases se transformaron en la cúpula del sistema jurídico argentino.

No podemos olvidar la icónica frase “gobernar es poblar”. Remite a la idea de importar civilización. Había que ocupar los espacios vacíos de este vasto territorio. Escribiría: “Necesitamos constituciones, necesitamos una política de creación, de población, de conquista sobre la soledad y el desierto”. Asimismo, la propuesta de forma de gobierno fue tratada con total brillantez: debía conformarse un sistema con división de poderes bien delimitados que impidiese absolutismos (tiranías) como la rosista. Las ideas de un Estado liberal se plasmaron de la siguiente manera: “Las sociedades que esperan su felicidad de la mano de los gobiernos esperan una cosa contraria a la naturaleza”, y la categórica “(…) Gobernar poco, intervenir lo menos, dejar hacer lo más, no hacer sentir la autoridad, es el mejor medio para hacerla estimable. Para finalizar, su posición económica, claro está, no trae ninguna sorpresa. Su frase “El que no cree en la libertad como fuente de riqueza, ni merece ser libre ni sabe ser rico” es elocuente.

En 1855 fue nombrado por el Presidente Justo José de Urquiza como embajador en Europa, y debía evitar que se reconociera al por entonces Estado de Buenos Aires. Todo esto cambió cuando Mitre triunfó en Pavón y luego pasó a ocupar el Poder Ejecutivo nacional. Al regresar a la Argentina, en 1878, ocupó una banca en la Cámara de diputados y, años después, se lo propuso como embajador en Francia sin éxito. De cualquier forma, partió hacia ese país, donde fallecería en 1884, a la edad de 73 años.

Insistimos en que la figura de Alberdi, como también la de otros personajes históricos vernáculos, merecen muchísimo más reconocimiento y estudio. Su espíritu defensor de la Libertad se hace carne en todos nosotros que, ciento cincuenta años después, mantenemos firmes sus ideales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 19 junio, 2017 por en Política y etiquetada con .

Archivos

Actualizaciones de Twitter

A %d blogueros les gusta esto: