FLORENCIA BOGLIONE
La opinión pública constituye aún una gran debilidad sectorial. ¿Por qué siempre se rotula al productor? ¿Por qué en un país cuya economía es traccionada por la fuerza del sector productivo, la sociedad desconoce tanto del tema?
La percepción que una persona tiene sobre una actividad, tiene la misma – o mayor- relevancia que la realidad. Recientes declaraciones en los medios, por distintos referentes, ya sea del periodismo o del espectáculo, dan cuenta de que la estrategia de perfil bajo de los líderes del sector agropecuario, no es del todo incorrecta, aunque debería ser precedida de información clara y mensajes unificados.
Se hace necesario reforzar la formación respecto a la importancia de una economía nacional que se sustenta en el agro y las materias primas. No sólo en la educación primaria y secundaria de las zonas rurales, sino a lo largo de todo el territorio nacional. Como país nos falta enseñar a nuestros niños a percibir el valor de la tierra, sus frutos y bienes, que alimentan a todos los centros urbanos y también a las arcas estatales y conforman la principal fortaleza que atrajo a miles de familias europeas, seducidas por la productividad de un país pujante y lleno de riquezas naturales de las más variadas.
A los ojos del mundo es difícil concebir la identidad argentina sin hablar de sus tierras fértiles, pero puertas adentro la historia es distinta. Existe un claro desafío: necesitamos difundir temáticas como las economías regionales, o la importancia de nuestros cultivos que tienen un marcado impacto en el comercio mundial agrícola. Nuestros iconos nacionales están más allá del mate o el dulce de leche….
Creo fervientemente que el sector necesita trabajar en la opinión pública, usando la más antigua de las herramientas de crecimiento que posee el ser humano: la educación.
El remedio es trabajar en estrategias de comunicación y capacitación. El diagnóstico es que la sociedad en general desconoce los ciclos naturales, o los múltiples factores que afectan en la producción primaria. Ante cualquier cambio, cualquier aumento de precios, o situaciones que trascienden en los medios, la solución más cómoda parece catalogar al productor y a los integrantes del sector productivo, como “especuladores”, “oligarcas”, cuando la realidad es que estas palabras están lejos de representar la verdadera muestra de pequeños y medianos productores, que en su mayoría habitan reducidos poblados rurales, y trabajan sus tierras de cerca.
Estrechar y alimentar el vínculo con la sociedad es la mejor manera de “tirar todos para el mismo lado”, que los esfuerzos se alineen en pos del crecimiento sostenido del país en su conjunto.
Consolidar una relación fluida con todos los habitantes, y asegurar el flujo de información y comunicación social es una tarea fundamental y pendiente para “el campo” argentino.
Lic. Florencia Boglione, analista de mercados agrícolas en Boero y Cía; Columnista en 385 Mag, profesora en tele-clases virtuales de Universidad Siglo 21, coordinadora de proyectos del Grupo Joven Fundación Libertad y estudiante de posgrado en Comercio Exterior.
Mail: : florenciaboglione@gmail.com
