CECILIA FLEBA
Las reflexiones de este ensayo fueron elaboradas en el ‘Taller de Producción de Ideas’ – iniciativa del Grupo Joven que invitó durante el mes de Agosto a estudiantes de colegios secundarios a debatir y escribir sobre la libertad.
La libertad es lo que haces con lo que te han hecho’ – Jean Paul Sartre
La libertad ha sido desde siempre un motivo de reflexión para la filosofía; es un concepto difícil de definir, ya que depende plenamente del contexto que se le dé. También es un motivo de lucha: múltiples guerras y revoluciones se acunaron en la búsqueda o la defensa de la libertad.
Hoy en día, el término “libertad” es utilizado continuamente: designaciones como libertad de expresión, libertad de pensamiento, libertad condicional -entre otros- resuenan en distintos ámbitos sociales. ¿Quién no se ha quejado cuando tiene que estudiar, diciendo y pensando: “¡Otra vez lo mismo! ¿Hasta cuándo me van a obligar a estudiar esto que no me gusta? No veo la hora de ser libre” o “Déjalo, si quiere tomar que tome, total es libre de hacer lo que quiera.” Como estos hay miles de ejemplos. En muchos casos solemos utilizar el término “libertad” como escudo a la hora de hacer algo que nos resulte desagradable o que vaya en contra de nuestros deseos; o para justificar acciones.
Pero ¿qué es, al fin y al cabo, la libertad? ¿Si hago siempre todo lo que quiero, soy libre? Y si no puedo hacer lo que deseo, ¿soy esclavo? ¿Cuándo, entonces, soy libre? ¿En algún momento lo soy?
No pretendo dar una respuesta definitiva a este interrogante universal, solo proporcionar una opinión personal respecto al tema.
En mi opinión, el término libertad se refiere a lacapacidadhumana de tomar una decisión y hacer una elección, según la propia voluntad. Al elegir, lo hacemos entre las opciones que se nos ofrecen, por lo que algunos podrán afirmar que no somos completamente libres- ya que no podemos elegir entre todas las opciones que existen, sino sola aquellas que conocemos o nos dan a conocer-. Sin embargo, yo creo que esto no implica que no seamos libres: en otras palabras, nos dan las cartas pero nosotros podemos elegir como jugar. Ahí es donde hace su aparición la libertad: a la hora de elegir entre las opciones dadas.
Por esto afirmo que el hombre es un serpotencialmente libre. ¿Qué quiere decir esto? Que todos poseemos la capacidad de ser libres; y que esta potencialidad se convierte en acto -hecho- al tomar una decisión. Esto implica que hay situaciones en las que no soy libre; cuando alguien toma una decisión por mí, o no me permite hacer algo, me está impidiendo expresarme o actuar con libertad.
¿Qué hace que tomemos una decisión? ¿Qué es lo que me inclina a elegir algo en lugar de otra cosa? A la hora de tomar una decisión entran en juego una serie de elementos internos y externos que nos condicionan, que nos permiten preferir algo antes que otra cosa. Estoscondicionamientosforman parte esencial de la persona, al igual que la libertad: no se trata de conceptos que chocan o se contradicen, sino que conviven y se retroalimentan. Estos pueden ser internos -la conciencia, la moral, traumas, experiencias, recuerdos, etc- o externos -aquellos que nos “llegan de afuera”: la norma, la cultura, la tradición, etc.
Entonces, los condicionamientos, ¿son buenos o malos? Ni lo primero ni lo segundo, son solo otra parte de la naturaleza humana, una consecuencia directa de nuestra condición natural de seres sociales.Un ser libre de condicionamientos, unser ilimitado, no existe.
A la hora de tomar decisiones aparece otro elemento que nos influye: laresponsabilidad. Tomar una decisión puede influir sobre nosotros o sobre otras personas. Por esto, hay que ser consiente a la hora de decidir. A medida que vamos adquiriendo conocimientos, respeto, experiencia vamos ganado espacios donde activar nuestra potencial libertad; es decir, a medida que vamos siendo más responsables, vamos siendo capaces de aplicar nuestra libertad, de tomar decisiones cada vez más importantes. ¿Qué implica, en suma, ser responsable? Ser responsable es ser conscientes de que todos nuestros actos y decisiones tienen consecuencias, y ser capaces de hacernos cargo de las consecuencias que traigan aparejadas nuestras acciones.
Tal vez alguno se pregunte si los condicionamientos no nos esclavizan, si no nos coartan nuestra libertad de elegir. Como expliqué antes, los condicionamientos son solo elementos que forman parte del hombre y de los que es imposible e inútil deshacerse: nos constituyen como seres humanos. Es gracias a ellos que podemos tomar una decisión.
¿Qué es entonces esclavizar? El términoesclavizarimplica sufrimiento: solo podemos hablar de esclavitud cuando existe sufrimiento de por medio. Alguien es esclavo cuando atentan contra su integridad física, moral o espiritual. ¿Si una madre le impide a un hijo meter los dedos en el enchufe, lo está esclavizando? No, simplemente está preservando su salud. Esclavizar no es simplemente coartar una libertad, sino dañar a aquel a quien estamos coartando dicha libertad.
¿Es entonces, el ser humano, un sujeto libre? Creo que podemos concluir que sí: libertad no es falta de límites, sino capacidad de elegir. El hombre es unser libre y limitado. Libre porque puede tomar decisiones y actuar según sus preferencias. Limitado porque tiene límites biológicos, culturales, históricos, sociales: la persona no puede elegir dónde nacer, cuándo, ni siquiera si ser hombre o planta.
En muchos casos solemos relacionar la libertad con la ausencia de límites; pero en este caso estaríamos idealizando una realidad utópica, una libertad que no existe, y que se contradice con la condición natural del hombre.
La libertad no solo es importante, sino una parte integral de la naturaleza humana. Como dice la canción del cantautor argentino Charly García: “La libertad siempre la llevarás dentro del corazón. Te puedes oponer, te puedes olvidar, pero ella siempre está.”
Cecilia Fleba, estudiante de 5º año del colegio Madre Cabrini en la modalidad “Comunicación, arte y diseño”, participante del Taller de Producción de Ideas de la Fundación Libertad.